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Escrito por Yenny
Creado en Miércoles, 11 Abril 2012 16:52
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Última actualización en Sábado, 14 Abril 2012 05:47 |
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Desarrollo físico y mental
- El niño de 4 años es más independiente.
- Se siente capaz de controlar su propia fuerza y seguridad.
- Le gusta sentirse parte de las tareas domésticas y se ocupa de sus propias cosas.
- Consigue lavarse las manos y el rostro, guardar su propia ropa, cepillar los dientes y recoger sus juguetes en la habitación y todo ello…¡él solito!
- Se relaciona muy bien con sus amiguitos y le encanta invitarlos a su casa.
Niño 4 años
- Puede subir y bajar las escaleras con más facilidad, participar en juegos de competición y siempre se encontrará dispuesto para jugar a lo que sea.
- Demuestra sus preferencias en cuanto a la ropa, el peinado, la comida y los amigos.
- Empieza a hacer preguntas sobre todos los aspectos que le despiertan curiosidad
- Demostrará cierto interés sobre su nacimiento y sobre la muerte.
- Le encanta mirar fotografías y ver películas de cuando era pequeño.
- En su nivel de pensamiento se percibe una evolución, ya que puede clasificar los objetos y los materiales por color, forma o número.
- Pero no sólo eso, sino que ya se ubica en el espacio y comprende las nociones
- Fuera
- Dentro
- Arriba
- Abajo
- Asimismo, también narra experiencias de la vida cotidiana y lo hace con mayor fluidez y mejor pronunciación.
Comienzan los desafíos a los 4 años
- A esta edad, el niño presenta una inestabilidad en sus emociones.
- Se ríe y llora sin una razón aparente y eso provoca que vuelva, alguna que otra vez, a las rabietas de los dos años.
- Quiere imponer sus deseos desafiando a sus padres.
- El niño de 4 años va a sentir una preferencia especial por su madre si es niño, identificándose con el padre y compitiendo con él por su madre.
- Sin embargo, la niña mostrará debilidad por su padre y actuará de igual manera que el niño.
- Es una etapa en la que los padres deben tener muchísima paciencia, tacto y control de la situación.
- No nos olvidemos que estamos tratando con un niño pequeño, que tiene una capacidad de comprensión muy limitada y somos nosotros, los padres, los que debemos enseñarles, poco a poco.
- Aparte de eso, comenzará con los por qués. Buscará respuestas y conviene responderle siempre con la verdad.
- Al responder a un niño, le estamos enseñando a pensar y le estamos ayudando a formar las bases de su visión del mundo.
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